DIARIO DE UN ENTRENADOR: Beneficios para los niños al jugar en un equipo multicultural

Muy buenas seguidores de YoungCracks, hoy os traemos un artículo nuevo del diario del entrenador.

El otro día al llegar al club donde entreno a un equipo benjamín (con chavales de 8 a 10 años), un directivo de la escuela se dirigió a mi y me dijo: “tiene que venir a entrenar un chaval chino a tu equipo”. En ese momento me percaté de la amplia variedad cultural que hay en mi equipo, y del beneficio que eso puede aportar a los niños en el futuro.

Actualmente en mi plantilla cuento con chavales cuyos padres son de origen de distintos países y continentes del mundo, siendo 4 los diversos continentes y 6 los países. Así pues cuento con 5 jugadores de origen español, un jugador de origen marroquí, un jugador cuya procedencia es Mali, otro originario de Argelia, 3 jugadores ecuatorianos, un jugador hispano-colombiano y la última incorporación procedente de china (que aun no ha debutado).

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El deporte de base tiene la función (entre otras) de contribuir a formar mejores deportistas mediante la adquisición de capacidades físicas (coordinación, velocidad, fuerza…), capacidades técnicas propias del deporte (regate, disparo, pase…) y capacidades tácticas. Sin embargo como he señalado antes, no es esta la única función que tiene el deporte de base; éste debe ser una herramienta para construir futuras personas y ciudadanos con una mente más abierta, una experiencia en el conocimiento de las culturas no propias que fomente así la integración social y cultural de todas las personas en la sociedad.

Es una pena que los padres de los jóvenes futbolistas valoren, algunas veces, mucho más la competición y el resultado y se olviden realmente de los principios y valores importantes que transmite nuestro deporte, el fútbol, y que el día de mañana cuando sean adultos serán los que les hagan ser mejores personas: el esfuerzo, la vida sana (dieta y práctica de actividad física), el respeto a todos sin importar su raza o cultura, acatar las victorias y las derrotas, etc.

Personalmente, (el autor de este escrito y entrenador del equipo) he tenido la suerte de estudiar en un colegio multicultural donde la francesa era la cultura dominante, pero donde también habían muchos alumnos árabes, africanos, sudamericanos y de otras partes del mundo. Además en mi carrera realicé un año de Erasmus en Francia y he tenido la suerte de viajar por Europa, África  y Oriente medio donde he conocido gente muy distinta de la que he aprendido muchas cosas.

En la práctica (en entrenamientos y partidos) ya he podido ver algunas anécdotas que harán que estos niños crezcan con unos valores más ricos culturalmente y carentes de prejuicios raciales/culturales/nacionales. Ejemplos de esto son explicaciones de  “qué es la fiesta del cordero”, de “cómo se dice esto esto en mi país de origen”, etc. No obstante creo que  se podrían fomentar diversas prácticas como meriendas, comidas, bebidas típicas elaboradas por parte de los padres de algún jugador después de un partido, que no sólo enriquecerían a los niños y padres, sino que además fomentaría la cohesión del equipo.

En resumen, jugar en un equipo donde hay gente de todas las culturas les da a los jugadores una visión más abierta del mundo; aprenden que pese a tener diferencias personales todos somos iguales (todos reímos, lloramos, nos enfadamos…), que hay diversas creencias en el mundo y que todas han de ser respetadas, aprenden cosas propias sobre las distintas culturas y que se puede convivir perfectamente con gente distinta a uno mismo y a su entorno.

no al racismo

Este artículo trata sobre cómo a través del fútbol, con un equipo multiétnico, se puede adquirir el valor de la tolerancia y el respeto y  fomentar la lucha contra el racismo, uno de los valores más importantes para evitar luchas/guerras que en el pasado han hecho tanto daño a la raza humana. Sin embargo quisiera acabar este post destacando los valores más importantes que debe ofrecer el fútbol a sus practicantes, para que los tengan en cuenta no sólo los niños sino sus padres cuando les echen broncas tras el partido:

  • Responsabilidad: tareas personales y compromiso con el equipo.
  • Fortalecimiento de la voluntad: el esfuerzo y constancia como manera de conseguir logros.
  • Sinceridad: reconociendo nuestros fallos y expresándolos abiertamente.
  • Tolerancia: aceptando las diferencias personales y las reacciones negativas de los compañeros.
  • Amistad: favoreciendo lazos de relaciones sanas y en base a la unión con actividades de grupo entre distintos equipos.
  • Solidaridad: fomentando la ayuda como parte fundamental de la amistad y el compañerismo.
  • Atención: identificando y reconociendo el efecto de nuestras distracciones en el fútbol y su relación con la vida diaria.
  • Madurez y compromiso: favoreciendo la adjudicación de tareas individuales en beneficio propio y al servicio del equipo.
  • Crecimiento emocional: Identificando y superando limitaciones.
  • Buenas formas y modales: mediante el aprendizaje de expresiones adecuadas de nuestras emociones
  • Educación en una vida sana: la higiene, la dieta, la práctica de actividad física y el rechazo a los vicios nocivos.

Esperamos que os haya gustado este artículo, os esperamos en el próximo post.

Twitter: @javi_brines

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