LAS 14 REGLAS QUE NO OLVIDAR EN LA PREPARACIÓN DE PRETEMPORADA

Cuando los  equipos de fútbol base se hallan en la pretemporada han de tener en cuenta ciertas premisas a la hora de elaborar su plan de entrenamiento. Os traemos estas reglas para llevar a cabo una buena y eficaz pretemporada.

 

reglas, pretemporada, preparacion

REGLA I

 

Empezar con un trabajo de acondicionamiento general para luego pasar al específico. Al inicio de la preparación es fundamental comenzar con un trabajo general orgánico que va a centrarse principalmente en las capacidades de resistencia y fuerza.

 

Esta es la base para estructurar el trabajo siguiente que será el entrenamiento de ejercicios específicos de fútbol.

 

REGLA II

 

Prestar atención a las cargas de trabajo en especial para aquellos que han estado más de un mes inactivos.

 

El momento más difícil para un preparador físico es la vuelta a los entrenamientos donde se presentan jugadores que no han realizado ninguna actividad física, otros que solo han realizado otro tipo de actividades (natación, tennis, etc.) y otros que han seguido al pie de la letra el programa dado de antes de vacaciones.

 

El preparador se halla ante un grupo completamente heterogéneo a quien no se le puede proponer un único tipo de trabajo igual para todos. Se debe empezar por un trabajo ligero para que todos cojan el ritmo, o bien dividir por grupos en función de las cargas de trabajo y del estado de forma.

 

REGLA III

 

Repartición de las cargas. Una de las dificultades más grandes en la fase de preparación es la de comprender qué se incluye y porqué dentro de estas sesiones de entrenamiento tan apretadas.

 

Hay que repartir proporcionadamente las cargas; no se podrá trabajar todos los días las capacidades condicionales (fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad) al 100%. Se hará una distribución proporcionada en todo el entrenamiento dejando el tiempo justo para las recuperaciones.

 

REGLA IV

 

Modificar la programación en función de las respuestas de los jugadores. Un buen preparador no se limita únicamente a ejecutar, debe tener una gran capacidad de observación.

 

Puede pasar que el trabajo propuesto no sea suficientemente importante o al revés. Para evitar esto se debe ser capaz de modificar la sesión presente o la siguiente en función de las respuestas de los jugadores, sobre todo si no se dispone de instrumentos adaptados para medir el esfuerzo.

 

REGLA V

 

El desarrollo de la fuerza.

 

Concentrarse en la ejecución correcta de los ejercicios controlando bien los rangos de movimiento de las articulaciones (ROM), es decir en los tobillos, rodillas, cadera y tronco.

 

La velocidad de ejecución, el volumen total de los ejercicios y el tiempo de recuperación deberán ajustarse entre series y repeticiones.

 

Es aconsejable utilizar los ejercicios con el peso del propio cuerpo, evitando así una sobrecarga dañina en las estructuras muculo-tendinosas y articulares.

 

Antes de aumentar el volumen de trabajo es necesario que los jugadores ejecuten los ejercicios correctamente desde el punto de vista biomecánico y que sean capaces de absorber la carga de trabajo propuesto.

 

REGLA VI

 

No exagerar con el trabajo de fuerza.

 

Aunque en los últimos años haya habido un cambio en la tendencia, hasta hace poco se le concedía una importancia excesiva al trabajo de fuerza. Parecía como que un futbolista no estaba preparado si no tenía unos parámetros de fuerza muscular elevados.  Hay que recordar que un buen futbolista debe tener en primer lugar la calidad de saber utilizar bien el balón. No se debe atormentar a los futbolistas con trabajos excesivos de fuerza sobre todo si no se poseen conocimientos suficientes en la materia o si no se dispone de suficiente tiempo para aplicarlo.

 

Es necesario decir que la fuerza debe ser entrenada, pero nunca con ejercicios difíciles de ejecutar o que requieran maquinas o aparataje caro.

 

Es aconsejable pues antes del inicio de temporada focalizar más el entrenamiento en la resistencia que en la fuerza.

 

REGLA VII

 

Dedicar el tiempo necesario a las recuperaciones, tanto en el interior de la sesión como entre los distintos entrenamientos.

 

La recuperación es un aspecto que a menudo se le da poca importancia pero que posee una importancia extrema.

 

Para cada ejercicio que se propone se debe garantizar al jugador una recuperación proporcionada, en función de la tipología del ejercicio, de su volumen y del objetivo que pretendemos obtener.

 

Todo esto es fundamental para evitar el sobreentrenamiento.

reglas, preparacion, pretemporada

REGLA VIII

 

La cuantificación de las cargas (por el preparador físico) se realiza en función de los programas del entrenador.

 

Durante las sesiones de entrenamiento si no se encuadra bien la sesión física, se puede dar el caso de entorpecer el trabajo del entrenador o viceversa.

 

Para una buena programación se deberá encuadrar el trabajo físico dentro de los entrenamientos técnico-tácticos. Se deberá pues pedir al entrenador cuál es su programa para trabajar en sintonía, optimizando las cargas de trabajo.

 

REGLA IX

 

Evitar el trabajo específico y prolongado de fuerza y resistencia en los jóvenes. Si no se quiere comprometer sus articulaciones ni sus carreras, se deberá no pasar mucho tiempo realizando trabajos de fuerza o de resistencia.

 

Empezar a partir de los 15-16 años. Antes de esta edad, se trabajará la fuerza con el peso del propio cuerpo. Para el trabajo de resistencia  se realizaran ejercicios de oposición con balón que les permita mejorar la resistencia sin trabajarla de manera específica.

 

REGLA X

 

Insertar ejercicios de velocidad, rapidez y coordinación desde los primeros entrenamientos.

 

REGLA XI

 

Gimnasia preventiva y compensatoria.

 

Son formas de entrenamientos que muchas veces parecen un poco “snob” pero que tienen en realidad mucha importancia. En los jóvenes es fundamental controlar si el crecimiento  llega de manera correcta, controlar los desequilibrios de la pubertad e intervenir avisando a los profesionales de la salud en caso de ser necesario.

 

En la fase de pretemporada se solicitan principalmente algunos grupos musculares, descuidando sus antagonistas y otros músculos poco utilizados. Se deben evitar toda clase de desequilibrios o patologías en los sistemas musculares.

 

Regla XII

 

Prestar especial atención a los tests. No deben realizarse porque sí, sino que deben servir para evaluar el momento presente y para el futuro.

 

Sirve de poco realizar tests que no evalúen aspectos directos de las capacidades físicas o técnicas del futbol o si no se repiten y se comparan varias veces durante la temporada.

 

Deben estar integrados en la programación.

 

REGLA XIII

 

Dedicar un espacio al entrenamiento del tronco y los miembros superiores. Actualmente los futbolistas tienen cuerpos atléticos y este tipo de entrenamiento a parte de trabajar los desequilibrios musculares también favorecerá la resistencia al cansancio del jugador.

 

REGLA XIV

 

Alimentación y descanso.

 

En particular en el periodo de pretemporada en el cual el gasto energético es muy elevado. Es importante hacer entender a los jugadores que tener una alimentación correcta y un descanso adecuado les permitirá responder mejor al aumento de cargas y recuperarse más rápido.

 

Esperamos que os haya gustado el artículo y que lo apliquéis en la medida de lo posible.

Twitter: @javi_brines

 

¡Las mejores ofertas de productos Nike gracias a YoungCracks!

Compártelo en..

1